Excelente alojamiento, nos sentimos como en casa!!! Agradecerle a Mónica el cariño con el que nos ha tratado durante nuestra estancia y sus recomendaciones para todos los sitios que queríamos visitar. Nos alojamos en la habitación Amor, comodísima, muy acogedora, y tan preciosa como el resto de la casa, decorada con mucha atención al detalle. Unas vistas alucinantes, el hórreo se veía desde la habitación, así como 2 vaquitas pastando por el campo cada mañana. El desayuno espectacular, la mermelada de kiwi fue un descubrimiento que nos llevamos de recuerdo a casa!! La ubicación es fantástica si quieres visitar Oviedo, Gijón o los pueblitos de la costa. Muchas gracias por todo Mónica!!